Calidad del suelo

Capacidad productiva del suelo

 

El suelo de la Finca Naturalia cuenta con las siguientes propiedades físicas:

Textura: Areno Arcillosa en la parte plana y Areno Arcillo Limosa en la zona de ladera.

 

Profundidad de la capa orgánica: Varía bastante debido a la zonificación que presenta la finca (plana y de ladera) pero en general está entre 15 a 20 cm. En algunas zonas la erosión eólica e hídrica han hecho que disminuya considerablemente esta capa orgánica.

 

Capacidad de retención de agua: Los suelos presentan una moderada capacidad de retención de agua, siendo mayor hacia la zona ribereña de la quebrada.

 

Como en todo sistema, estos indicadores varían de acuerdo a las características predominantes del lugar y al manejo que se le dé, por eso es importante aclarar que el aprovechamiento agrícola de la finca ha sido mínimo en los últimos 9 años, por lo tanto los suelos están libres de contaminación y hay una actividad biológica natural, que permite establecer sin ningún problema el manejo de sistemas de producción agroecológicos.

 

Con respecto a las condiciones químicas se puede destacar que el contenido de Materia Orgánica es medio, el pH está en rangos que van entre 5.5 a 6.0, la Conductividad Eléctrica es de 0.7 dm/cm. La disponibilidad de nutrientes es en general Media.

 

Al estar ubicada la finca en una zona donde hay épocas de alta precipitación, esta lava y lixivia las bases que están en el suelo y cationes tales como Calcio, Magnesio, Potasio y Sodio. Es por este motivo que los suelos de la finca presentan en general condiciones ácidas.

 

De esta manera se puede concluir que los suelos de la Finca Naturalia permiten desarrollar distintos sistemas de producción, que deben ir acordes a cada zona descrita, teniendo como base la recuperación, protección y conservación de los suelos, agua, flora y fauna de la misma, antes de la intervención y establecimiento de la granja integral.

 

Dentro de los sistemas de producción que se pueden desarrollar están cultivos perennes como frutales (cítricos, guanábana, aguacate, banano, mango, granada) y especies forestales con distintos usos (Erythrina, Jacaranda, Leucadena, Cynodon, Prosopis), cultivos semipermanentes y anuales (Maíz, Yuca, Leguminosas, Hortalizas, Ornamentales), integrados con sistemas de producción pecuaria (peces, aves, mamíferos) y sus respectivos bancos de proteína.

 

En la Zona de ladera existe una población natural de plantas, árboles y fauna propias de la región, que deben ser conservadas y protegidas. Esta zona se considera apta para el desarrollo de senderos ecológicos que permitan conocer, apreciar y preservar estos recursos.